Primera época (????-1989)
El Vespa Club de Córdoba (VCC) comenzó su actividad en los años 60, coincidiendo
con la gran expansión del scooter de Piaggio en todo el mundo. Entonces,
la proliferación de clubes de Vespa era habitual y había uno prácticamente
en todas las capitales de provincia.
El elevado número de socios y actividades permitían que el VCC estuviera presente
en casi todos los eventos sociales de la ciudad, como las tradicionales cabalgatas
de Reyes Magos, desfiles de disfraces y la entrega de obsequios a los guardias
urbanos en Navidad, en los que todo se realizaba a lomos de Vespas.
El Vespa Club de Córdoba en la puerta de la antigua plaza de toros, ubicada donde hoy se encuentra el Corte Inglés, en la Avenida Ronda de los Tejares. 22 Vespas alineadas. El segundo por la izquierda es José Villarreal, primer mecánico oficial de Vespa en Córdoba y buen amigo nuestro.
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Con la aparición en el mercado de automóviles utilitarios de bajo coste (como el
Seat 600) las familias dejaron de tener a la Vespa como punto de partida para
cualquier tipo de actividad, viéndose desbancada por las cuatro ruedas y convirtiéndose
en el segundo coche del hogar.
Paulatinamente, la actividad del club fue disminuyendo, unido a una falta de
interés por parte del público en general. No obstante, el club seguía realizando
sus famosas vespasiadas, celebrándose la última a finales de los años 80. Aún se conservan pruebas gráficas de esta Vespasiada 89, como la que se muestra a continuación, cortesía de nuestro buen amigo JJ Medina, realizada por Framar y que fué publicada en el Diario Córdoba. En esta imagen se puede ver a los participantes con sus Vespa en la Plaza de las Tendillas, en pleno centro de la capital cordobesa.
Multitud de Vespas y Vespinos agolpados en pleno centro de Córdoba, cuando la plaza de las Tendillas todavía era totalmente transitable. |
Finalmente, el club cesó su actividad, a pesar de existir numerosas noticias históricas que hacen referencia a esta importante asociación.
El inicio de la nueva andadura del VCC no fue fácil. Parece mentira lo difícil
que resulta reunir un grupo de vespistas con el único
objetivo de hacer alguna salida de vez en cuando, a pesar del gran número
de scooters que circulan por toda España.
Tras varias salidas en grupo por Sierra Morena, el club fue tomando forma.
El primer paso, fue buscar un buen logotipo, lo
cual no fue difícil gracias a la colaboración de la revista
Solo
Scooter, que amablemente cedió la
imagen del tiburón sobre la Vespa, en busca de nuevas aventuras.
Lo siguiente era dejar constancia en la ciudad
de la existencia del Club. Para ello, nada mejor que una hoja informativa
sobre todas las Vespas, Lambrettas y scooters en general de toda Córdoba.
El fruto obtenido fue totalmente nulo. Eran
muchas las personas que, al abordarlas por la calle y contarles la idea del
Club, se interesaban y les gustaba la idea de hacer algún viaje por la zona.
Sin embargo, a la hora de la verdad, nadie se animaba.
Finalmente, el sábado 18 de enero de 1997, se
hizo la primera reunión del Vespa Club de Córdoba, con una
asistencia de 6 Vespas y 9 personas.
Comenzaron las reuniones de los sábados por la mañana. Reuniones en las que
se debatían todo tipo de asuntos, con el tema común de la Vespa y el vespismo.
Comenzaron también las salidas oficiales. Poco a poco aumentaban las actividades.
Aumentaban las distancias. Aumentaban los días de viaje... Todo aumentaba, excepto
el número de socios. Siempre los mismos.
Hay que destacar la asistencia a diversas IberoVespas en Portugal y a la EuroVespa'99
de Girona.
Coincidiendo con el cambio de milenio y con el nacimiento del Scooter Club de
Andalucía, las actividades fueron creciendo en cantidad y calidad. Prácticamente
todos los meses había alguna concentración en la que participar. Muchos kilómetros
desparramados debajo de las ruedas de diez pulgadas de las Vespas, por toda
Andalucía.
Salidas domingueras, salidas de fin de semana, visitas a clubes vespistas de
otras ciudades... El club compartía actividades con el Scooter Club Andalucía,
consiguiendo que cada vez fueran más las personas interesadas en participar en
las salidas a carretera.
En 2001, el club incluso intentó celebrar la IberoVespa en Córdoba, pero debido
a problemas legales (la imposibilidad de utilizar la palabra "Vespa" en ningún
evento no auspiciado por el Vespa Club oficial del país) finalmente hubo que dar
marcha atrás, celebrando en su lugar, la Rabia Scooterista.
Sin embargo, de la misma forma en que todo empezó a funcionar como recién engrasado,
comenzaron los gripajes. Cada vez menos gente en ruta, cada vez menos reuniones,
cada vez menos...
Finalmente, el club cesó su actividad.