Un año más, tras la experiencia del pasado, no podía faltar a la cita del Rally del Puerto de Santa María, y pocos días antes, comencé a preparar la salida, que en esta ocasión haría en solitario, ya que Mari Angeles (mi novia) no podía acompañarme por motivos laborales.
Por fin llegó el gran día, el viernes. Salí de casa a las 10 de la mañana, ya que había quedado con Rubén y con Pontedera a las 13:00 en Las Cabezas de San Juan. Rodando a buen ritmo, llegué allí a las 12:15. Por suerte, paró la Fiat Scudo del amigo Tarín de Xátiva y su esposa, que estuvieron una hora acompañándome mientras esperaba. Al poco de que ellos siguieran su ruta, me llegó un mensaje de Pontedera: "Nos retrasamos. Me he quedado sin gasolina". Esto pasa hasta en las mejores familias, je, je... Finalmente llegaron con una hora de retraso los dos pájaros.
Tras los saludos, pusimos rumbo a El Puerto, para almorzar. Buscamos un sitio agradable y acertamos con la comida. Yo me fui hasta el camping Las Dunas, despidiéndome de mis compañeros de ruta. Tras montar la tienda, aproveché para ir un rato a la playa y darme un refrescante baño. Tras el aseo y acicalamiento, partí al encuentro de los dos pájaros, y recogimos a la novia de Pontedera y de allí, al Dinner, punto de encuentro para los scooteristas que participaban en la reunión.
Antes del concierto que había planificado, fuimos a cenar al mismo sitio en el que almorzamos, y allí compartimos mesa con los amigos de Valencia. Finalmente sólo quedamos Rubén y yo y pusimos rumbo a Jerez, a la sala Triple. Tardamos algo en encontrar el local, y allí nos encontramos con Vicente y Fátima, desde Mérida (no se pierden una fiesta).
Empezamos a gastar el barril de cerveza que nos estaba esperando, mientras disfrutábamos del concierto de Mike Street.
El sábado nos volvimos a ver en el Dinner, para hacer las inscripciones y recibir nuestra bolsa de regalos (camiseta, pin, bote de aceite...). Y oficialmente comenzó la reunión, con una visita al circuito de Jerez, donde entramos con las pepas y la organización nos ofreció un bocata y una cerveza, mientras paseábamos por el circuito, ya que coincidía con el campeonato de Andalucía de motociclismo.
A continuación nos fuimos a Jerez donde nos esperaba un refrigerio en Alameda Vieja, que nos ayudó a combatir el calor. Y rumbo a Sanlucar, donde nos tenían listo un arroz con pescaito.
Con la tarde libre por delante, aproveché para refrescarme en la piscina de cámping, guardando fuerzas para la noche. Me reuní en Romerijo con los amigos de Aranda, Coria, Mérida y Valencia, para darnos un buen atracón de pescaito y marisco.
Con la panza llena, nos fuimos al concierto de The Refoundations que estaba programado en la sala Milwakee, con un par de barriles de cerveza para uso y disfrute de los participantes.
El domingo, tras recoger el campamento, la organización había previsto un punto de encuentro en la plaza de toros, donde nos ofreció cervezas y refrescos. Hubo exposición de scooters y a continuación paseo por El Puerto, visita a Puerto Sherry y a comer en el Hotel Las Dunas, donde tuvimos menú de boda.
Tras el almuerzo, se entregaron trofeos y sorteo de regalitos para los asistentes, y tras esto, puse rumbo a casa rápidamente, llegando sin ningún problema.
Así que.. qué más os puedo contar. Después de asistir a una concentración con 200 inscritos y más de 150 scooters, hacer 650 kms en 3 días en Vespa y un buen clima... no se puede pedir nada más.
Mi agradecimiento al Scooters Club Sur y como dicen ellos "pisha, qué peaso de consentrasión!!!"
Enviar por correo  | Versión para imprimir 
|