Aunque este mes la salida del primer domingo había sido sustituida por el almuerzo de Navidad, la verdad es que nos habíamos quedado con ganas de hacer unos cuantos kilómetros sobre nuestras Vespas, así que ante la propuesta de un nuevo amigo que quiere unirse al Club de hacer una salida este domingo, nos faltó tiempo para decirle que si.
En el foro se barajaron varias posibilidades de ruta, entre ellas la de visitar a nuestros amigos del club de clásicas y desayunar con ellos en Peñaflor, pero ante la imposibilidad de algunos que tenían que recorrer una gran distancia para plantarse allí, decidimos hacer una ruta hasta Espejo donde nos íbamos a encontrar con nuestro amigo José Antonio que venía desde Cabra.
A las 9 de la mañana ya estábamos en el Globo y es de destacar que esta salida ha tenido gran participación a pesar de que algunos de los mas fieles no han podido venir y de lo improvisado de la misma. Esperemos que esta sea la tónica de los próximos encuentros.
Nos encaminamos hacía Espejo por la carretera de Granada, en la que nos sorprendió una espesa niebla al bajar la cuesta del Lobatón que te empapaban la ropa y la visera del casco, lo cual te obligaba a limpiar esta con la mano de vez en cuando. Gracias a la indumentaria de moto estas situaciones se resuelven perfectamente, aunque hubo alguno al que le faltó algún detalle.
Pasamos por Santa Cruz y después hicimos una parada para esperar a los que se habían quedado atrás. a uno de los que llegaron se le quedó abierto el gas de su moto a tope al arrancarla, pero lo resolvió en un momento y volvimos a emprender camino hacia Espejo, donde al iniciar la última subida la niebla desapareció mostrándonos una limpia y soleada mañana.
Allí nos estaba esperando nuestro amigo de Cabra y entramos con él al restaurante que hay a la entrada del pueblo para desayunar unas estupendas tostadas con aceite y tomate, y un café calentito.
Después de un largo y reconfortante desayuno, algunos miembros debían marcharse ya que tenían obligaciones familiares y/o laborales, pero Ángel y yo decidimos acompañar a José Antonio hasta Cabra así que nos despedimos de ellos esperando verlos pronto, y repostamos en la gasolinera que había allí al lado, ya que habíamos salido de Córdoba con medio depósito.
Emprendimos entonces camino los 3 por una serpenteante carretera con subidas y bajadas ideal para circular en Vespa, pasando por Carteya y llegando finalmente a Cabra, donde pudimos disfrutar de un Belén a escala natural al que no faltaba un detalle. Bueno el niño Jesús, pero claro es que no ha nacido todavía.
Acto seguido nos tomamos una cerveza en un bar que había frente del belén, nos despedimos de nuestro amigo de Cabra, que nos guió hasta la salida del pueblo y emprendimos el regreso Angel y yo, circulando por carreteras nacionales y pasando por Monturque, Aguilar de la Fontera, Montilla, Fernan Nuñez y saliendo después a la autovía de Málaga a 23 Km de Córdoba, llegando a nuestras casas sobre las 2 de la tarde.
Una salida muy completa esta, en la que nos han acompañado nuevos amigos que quieren unirse al club.
Ya sabes ¡No faltes a la próxima!
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